Una mañana que une Constelaciones Familiares y Baño de Gong: primero miramos las dinámicas familiares que se repiten, y luego el sonido del gong ayuda a integrarlo en el cuerpo.
Elige la fecha, elige cómo quieres venir, y te confirmamos por correo. Toma alrededor de un minuto.
Qué son las Constelaciones Familiares
De nuestra familia heredamos más que el apellido. También heredamos formas de amar, de sufrir y de callar. Una constelación te permite ver ese mapa con claridad: quién pertenece, quién quedó fuera y qué has estado cargando en lugar de otra persona.
Es un método vivencial, no un tratamiento médico. No reemplaza la atención médica ni psiquiátrica. La investigación controlada sobre constelaciones todavía es limitada, así que decimos lo que las personas relatan, no lo que está probado.
De dónde viene el método
Bert Hellinger desarrolló las Constelaciones Familiares en la segunda mitad del siglo XX, a partir de la terapia familiar sistémica, la dinámica de grupos y su propio trabajo con familias. Karina trabaja desde su marco.
Tres ideas en las que se apoya el método
01
Pertenencia
Todas las personas que pertenecen a una familia tienen el mismo derecho a formar parte de ella, incluidas las de las que nadie habla. Cuando alguien queda excluido, otro miembro posterior suele cargarlo sin saberlo.
02
Orden
Existe una secuencia natural: los padres van antes que los hijos, y lo que ocurrió antes va antes que lo que ocurrió después. Cuando ese orden se invierte, algo se tensa.
03
Equilibrio
El dar y el recibir van y vienen entre las personas. Cuando el intercambio está muy desequilibrado, la relación carga una deuda que nadie nombró.
Lealtades invisibles
La idea central del método es la lealtad invisible: un vínculo oculto, muchas veces amoroso, con alguien de la línea familiar, que se manifiesta como un patrón del que no puedes salir a pura razón. No lo elegiste. Lo heredaste.
Antes de venir
Cómo funciona una constelación, de principio a fin
Para quien nunca ha ido, nunca lo ha pensado, o cree que todo esto suena inventado. Aquí está la forma completa, para que sepas a qué entras.
Cuatro formas de venir
Ven a observar
Puedes sentarte en el círculo y no hacer nada más. Hay unos veinte a veinticinco cupos para exactamente eso. Observar es una forma real de participar, y muchas veces es todo lo que alguien necesita.
Participa y representa
Puede que te pidan representar a un miembro de la familia de otra persona. Siempre es voluntario, y mucha gente dice que fue donde más aprendió.
Constela tu propio tema
Traes una situación y la sesión se arma alrededor de ella. Los cupos son limitados, porque cada una toma tiempo real.
Trae una pregunta, o solo pide ayuda
Si no estás seguro, ven y pregunta. Puedes hablarlo primero y decidir después, incluso decidir no constelar nada.
Qué pasa, en orden
1
Se nombra el tema
una frase, no tu historia de vida
2
Se arma la familia
quién queda ubicado dónde, y quién falta
3
Los representantes cuentan
qué sienten, y a quién no pueden mirar
4
El movimiento
hacia dónde quiere moverse cada uno, y qué se prueba
5
El cierre
si la imagen se asentó, y qué queda en pie
Qué está leyendo la facilitadora
Quién no puede mirar a quién
Un representante que se gira, o que mira al suelo, suele ser la información más clara de la sala.
Quién falta
Cuando un lugar en la familia está vacío, alguien tiende a seguir buscándolo. Ocuparlo suele ser todo el movimiento.
Quién retrocede
Las ganas de retroceder suelen marcar a la persona que carga algo que nunca fue suyo.
Qué muestra el cuerpo
Peso, frío, lágrimas sin historia. Las señales físicas se leen igual que las palabras.
No tienes que creer nada de esto para venir. Nadie te va a pedir que aceptes el campo, ni nada más. La entrada de participante cuesta $30, y desde ese lugar mirar todo el proceso es una forma completa de participar.
Qué pasa realmente en una sesión
No saber qué va a pasar es la razón principal por la que la gente duda. Así que aquí está todo, en lenguaje simple, antes de que decidas nada.
1
Nombra una sola cosa, en una frase
Hablas alrededor de un minuto.
No tu historia de vida. Una situación: una relación que no funciona, dinero que no se queda, un duelo que no se mueve. Algo como: siempre elijo parejas que se van. La facilitadora pide algunos datos y nada más: quién está en tu familia, quién murió joven, quién se fue, quién nunca se menciona. Datos, no opiniones. Tú decides cuánto contar, y puedes quedarte ahí.
2
La facilitadora elige a los representantes y los ubica
Tú observas. No arreglas nada.
Ella elige personas del grupo para que representen a tu madre, tu padre, un hermano, alguien que murió, alguien de quien nadie habla. Ella decide quién representa a quién y ubica a cada uno personalmente, guiándose por sensación y no por razonamiento: cerca o lejos, mirándose o de espaldas. Tú no diriges nada y no tienes que resolver nada mentalmente. Esas posiciones son lo que la sesión lee después. En un taller solo dos personas constelan, y por eso solo dos traen su pregunta. Todo el resto, unas veinte a veinticinco personas, se sienta en el círculo y mira todo el proceso.
3
Los representantes dicen lo que sienten
Tú escuchas. Nadie te pregunta nada.
Esta es la parte que nadie espera, y es la razón por la que la gente vuelve. Los representantes no saben nada de tu familia, y uno por uno relatan lo que notan en la posición que les tocó: peso en el pecho, ganas de retroceder, ganas de mirar al suelo, o no poder mirar a una persona en particular. Nadie actúa y a nadie se le dice qué sentir. En la sala se forma una imagen que coincide con algo de tu familia, muchas veces algo que nunca viste con claridad.
4
El movimiento, las frases y el cierre
Puedes decir algunas frases cortas en voz alta.
La facilitadora prueba movimientos pequeños. Incorpora a alguien que quedó fuera. Gira a alguien para que mire a otro. Se dicen frases cortas en voz alta, y son la parte que la gente recuerda: Perteneces. Te veo. Te doy tu lugar. Tomo mi vida, y tú tomas la tuya. Eres grande, y yo soy pequeño. Muchas veces haces una reverencia. Nadie te pide analizarlo ni explicar qué significó. La imagen se asienta y se deja así. Después se te dice que lo dejes trabajar en silencio, y por eso los cambios se notan en las semanas siguientes y no en la sala.
Qué se te pide a ti
No tienes que contar tu historia. Muchas personas solo nombran un tema.
No tienes que hablar frente al grupo si no quieres.
Puede que te pidan representar a otra persona. Siempre es voluntario, y suele ser donde más se aprende.
Todo lo que pasa en la sala es confidencial. Lo que pasa en el círculo se queda en el círculo.
Un taller dura unas cuatro horas. La mayoría sale cansada, y es normal.
Después
Una sesión muestra una imagen. Lo que haces con ella es el trabajo. Normalmente los cambios se notan en las semanas siguientes y no en la sala, y algunos temas vale la pena volver a mirarlos más adelante.
Qué es un representante
Un representante es una persona del grupo, desconocida para ti, que ocupa el lugar de un miembro de tu familia. No actúa y no conoce tu historia. Simplemente relata lo que siente en esa posición. A la gente suele sorprenderle cuánto registra un desconocido en un lugar del que no sabe nada.
El campo
¿Qué es el campo mórfico?
La versión corta: una familia guarda su memoria en otro lugar que en la cabeza de una sola persona.
El biólogo Rupert Sheldrake propuso el nombre campo mórfico para esto. Su idea es que los sistemas vivos están conectados por un campo que conserva información, memoria y forma, y que esa memoria se transmite sin estar guardada en ningún miembro en particular. En el trabajo de constelaciones la misma palabra describe algo más simple: la memoria emocional que una familia carga. El duelo que nadie terminó. El nombre que nadie dice en voz alta. La persona que quedó fuera de la historia. No está archivado en ningún cajón. Sigue activo.
Cómo reconocerlo en ti
Repites historias de tus padres o abuelos sin darte cuenta.
Sientes emociones intensas sin causa aparente, una tristeza o una culpa que no encajan.
Un área de tu vida no avanza, la pareja, el dinero o la salud, y no sabes por qué.
Cargas responsabilidades que nunca fueron tuyas.
Hay secretos, exclusiones o duelos sin cerrar en tu historia familiar.
Por qué los representantes parecen saber cosas
En una constelación a los representantes no se les dice nada de tu familia. Después relatan sensaciones que encajan. Esa es la observación que la idea del campo intenta explicar. No decimos conocer el mecanismo. Decimos que el fenómeno es lo bastante constante como para trabajarlo, y que no es magia ni prueba de nada.
¿Se puede cambiar lo que hay en el campo?
Una constelación no borra lo que pasó. Le da un lugar. Cuando alguien que estaba excluido es nombrado, cuando un duelo que se calló es honrado, el patrón deja de necesitar que lo cargue el que viene después.
Nada se pierde realmente en una familia. Lo que no se dice, lo que no se honra, lo que se excluye, se manifiesta después.
Bert Hellinger
Para qué se usa
Estos son los temas que más aparecen. Cada caso es un compuesto: un caso ilustrativo, no un cliente real, mostrado como ejemplo del patrón.
01
Mariana
Relaciones que se repiten
Caso ilustrativo
Tres relaciones en ocho años, cada una con un hombre emocional o físicamente ausente. Su padre se fue cuando ella tenía seis años y su madre repetía que los hombres siempre se van. En la constelación, la representante de Mariana no podía mirar al padre. Miraba la puerta.
A veces le somos leales a un padre no teniendo lo que él no tuvo.
02
Carlos
El dinero que no se queda
Caso ilustrativo
Un contratista capaz que gana bien y en diciembre está quebrado. Su abuelo perdió las tierras de la familia en un mal negocio y murió avergonzado, y la familia lo cargó como una deuda. Cuando Carlos miró a su abuelo y reconoció la pérdida, el representante del dinero dejó de dar vueltas.
Fracasar puede ser una forma oculta de quedarse cerca de alguien que fracasó.
03
Diego
No dejar entrar a nadie
Caso ilustrativo
Exitoso y frío. Su madre se fue a España cuando él tenía cinco años y envió dinero durante doce. En la constelación, el representante del niño se giró y la madre seguía estirando la mano hacia él.
Un niño que esperó demasiado puede decidir no volver a esperar a nadie.
04
Lucía
Cuidar a un padre o una madre
Caso ilustrativo
Cada visita a su madre termina en pelea, y Lucía se siente responsable de la tristeza de ella. Su madre había perdido un bebé antes de que Lucía naciera, y nadie en la familia lo mencionaba.
Cuando alguien queda fuera de la historia familiar, otro miembro suele cargarlo.
05
Andrés
Un matrimonio de tres
Caso ilustrativo
Casado hace cuatro años, peleando cada semana por su madre, que llamaba a diario. En la constelación su esposa sentía que miraba su espalda, y la madre estaba parada donde debería estar una pareja.
La familia nueva va primero. Honrar a los padres y dejar su lado no son lo mismo.
Cómo puedes trabajar esto
Una sesión muestra una imagen. Lo que haces con ella después es el trabajo.
Taller grupal
Media jornada en Quito, con dos constelaciones y un baño de gong. Los dos cupos para constelar ya están reservados; quedan pocos cupos para participar, representar y recibir el baño de gong.
$30
para participar
$60
para constelar · completo
Sesión individual
El mismo método con figuras pequeñas sobre una mesa en lugar de personas, en Quito u online. Ideal si prefieres no hacer trabajo grupal.
$60
por sesión de 1 hora
Sesión online
Figuras frente a la cámara o un tablero compartido. Funciona para clientes fuera de Quito y en el exterior.
$60
por sesión de 1 hora
En nuestros retiros
Karina lidera los círculos de constelaciones e integración en cada retiro de Harmony Retreats.
Quién facilita
Psicóloga Licenciada · Maestría en Constelaciones Familiares
Karina Maldonado es psicóloga licenciada con maestría en Constelaciones Familiares, con formación en psicología transpersonal. Trabaja en Quito y online, en español e inglés, y lidera los círculos de constelaciones en los retiros de Harmony Retreats. Una psicóloga titulada con formación formal en el método no es lo habitual en este campo, y es la razón por la que lo ponemos primero.
¿Tengo que estar en crisis o tener un diagnóstico?
No. La mayoría llega con un patrón que se repite: en la pareja, con el dinero, con un padre o una madre, o con un duelo que no se mueve. No necesitas un diagnóstico ni estar en crisis.
¿Tengo que hablar frente a todos?
No. Con una entrada de participante no tienes que contar nada personal. Participas, observas y, si te sientes cómoda o cómodo, puedes representar en la constelación de otra persona.
¿Tengo que traer a mi familia?
No. Tu familia no necesita asistir, estar presente ni siquiera saber que estás ahí. Los representantes ocupan su lugar.
¿Y si no conozco a mi papá o sé poco de mi familia?
Es común y se puede trabajar. La constelación trabaja con lo que sabes. La información que falta suele ser parte de lo que aparece.
¿Cuál es la diferencia entre participar y constelar?
La entrada de participante, $30, participa del grupo: acompañas las constelaciones, puedes ser llamada a representar y vives toda la sesión. La de constelador, $60, trabaja tu tema personal: eliges la situación y la constelación se arma para ti. En un taller solo dos personas constelan, así que los cupos son dos por taller y se asignan por orden de pago.
Nunca he ido a algo así. ¿Es un problema?
Para nada. La mayoría viene por primera vez. Con una entrada de participante no tienes que contar tu historia, y todo lo que pasa en el grupo es confidencial.
¿Una sola sesión lo resuelve?
Una sesión muestra una imagen. Lo que haces con ella después es el trabajo. Normalmente los cambios se notan en las semanas siguientes y no en la sala, y algunos temas vale la pena volver a mirarlos más adelante.
¿Se puede hacer online?
Sí. Las sesiones individuales se hacen online con figuras frente a la cámara o un tablero compartido, y funcionan bien para clientes fuera de Quito.
¿Es una religión, o va contra mi religión?
Ni una cosa ni la otra. Las Constelaciones Familiares son un método terapéutico y vivencial, no un sistema de creencias ni una práctica religiosa. No se te pide adoptar nada.
¿Reemplaza a la terapia o a la atención médica?
No. Es un método vivencial y no reemplaza el tratamiento médico ni psiquiátrico. Pedimos que quien esté en crisis aguda o bajo atención psiquiátrica hable antes con Karina.
¿Es confidencial?
Sí. Lo que pasa en el círculo se queda ahí. Es parte de lo que hace que la sala funcione.
¿Qué debo llevar?
Ropa cómoda y una botella de agua. El centro presta mats, mantas y cojines, así que no necesitas traerlos. Llega diez minutos antes, porque empezamos puntuales.
¿Tengo que creer en el campo?
No. Nadie te va a pedir que aceptes ninguna explicación de cómo funciona. Lo que importa es lo que notas en la sala y después. Lo llamamos campo porque es la palabra que más se acerca, y eres libre de llamarlo de otra forma.
Las personas y la sala
Fotos reales del trabajo, no de banco de imágenes. Agregamos nuevas después de cada taller.
Karina Maldonado facilita las constelacionesEl taller de noviembre: constelaciones y baño de gongMedia jornada, presencial en CumbayáTrabajo grupal que sostiene en Quito y onlineLa sala es un círculo, y todos están dentro
La sala
Dónde pasa
Gaia Centro de Bienestar, Cumbayá. Esta es la sala donde se hacen los talleres.
Gaia Centro de Bienestar, CumbayáGaia Centro de Bienestar, Cumbayá
Míralo
Mira qué es una constelación, en dos minutos.
Dos videos cortos que hicimos para el taller. Con sonido.
¿Qué es una Constelación Familiar?0:43Las medias0:43¿Por qué siempre me pasa lo mismo?1:27
Escribe CONSTELAR
Envía la palabra CONSTELAR por WhatsApp. Te mandamos la guía gratuita, las próximas fechas y una pregunta: ¿qué situación de tu vida te gustaría mirar? Con eso te decimos si te conviene más el taller o una sesión individual.
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